<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La llegada del frío aumenta el peligro de inhalar este gas venenoso que se produce por el mal funcionamiento de artefactos de calefacción. </em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong> ;</strong>Las bajas temperaturas generan un aumento en el uso de artefactos de calefacción. Su buen funcionamiento es clave para prevenir la intoxicación por monóxido de carbono (CO); un gas mortal que representa un enemigo silencioso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Recomendaciones</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">* Mantener ambientes ventilados y controlar el buen funcionamiento de las instalaciones y artefactos de calefacción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">* En los artefactos para calefaccionar a gas la llama debe ser azul.</p>



<p class="wp-block-paragraph">* Los calefones no pueden instalarse en el baño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">* Un gasista matriculado es quien debe revisar la salida exterior de los calefones y de las estufas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">* Tener especial cuidado con los grupos electrógenos que funcionan con nafta o gasoil y con los braseros, ya que pueden producir monóxido de carbono.</p>



<p class="wp-block-paragraph">* Evitar calefaccionar los ambientes con el horno u hornallas de la cocina y controlar que estén apagadas antes de dormir.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://tigrenoticias.com.ar/wp-content/uploads/2020/06/monoxido-estufa.jpg" alt="" class="wp-image-950"/></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Síntomas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los síntomas, a veces, son parecidos a una intoxicación alimentaria, un cuadro gripal, un problema neurológico o cardíaco. Hay que tener en cuenta que la inhalación de este gas venenoso puede confundirse con otra patología.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El principal riesgo radica en que la persona no suele ser consciente de los síntomas, que pueden ser los siguientes:</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Dolor de cabeza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Náuseas o vómitos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Mareos, acompañados de cansancio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Letargo o confusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Desmayo o pérdida de conocimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Alteraciones visuales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Convulsiones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">• Estado de coma.</p>

Cómo prevenir la intoxicación por monóxido de carbono

