<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por Mayra Mariani (*)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La violencia contra las mujeres ha llegado a manifestarse incluso en los lugares y momentos más inesperados.<strong> Hoy la padecemos también en una sala de parto y en las consultas prenatales.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las instituciones no son ajenas a las vulneraciones sistemáticas de los derechos y la desigualdad de género se ve reflejada en el ámbito de la obstetricia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de que en 2004 se sancionó en Argentina la Ley N° 25.929 de Parto Humanizado, más del 77% de las mujeres sufrieron al menos una situación de violencia obstétrica, según el Índice Nacional de Violencia Machista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y de acuerdo a una encuesta del Observatorio de Violencia Obstétrica de la Organización Las Casildas,<strong> siete de cada de 10 mujeres expresaron no saber qué prácticas realizaron sobre su hijo ni haber dado ningún consentimiento.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto no puede ni debe seguir pasando.<strong> Como concejal de Tigre lucho contra la normalización de esta violencia invisibilizada donde las víctimas no son reconocidas como tales. </strong>El primer paso es formarse en lo que dispone la nueva normativa, que define a la violencia obstétrica como &#8220;aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de la medicalización y patologización de los procesos naturales&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los derechos que la Ley de Parto Humanizado proclama son fundamentalmente a un parto normal que venere los tiempos de la mujer; y que no sea discriminada y se respete su intimidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso desde el Bloque del Frente Todos<strong> presentamos un proyecto de ordenanza para hacer una campaña de comunicación masiva que informe sobre cómo prevenir la violencia obstétrica, y para capacitar al personal de salud, garantizando así el cumplimiento de los derechos enunciados en la Ley de Parto Humanizado.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, propusimos crear una encuesta de satisfacción post parto y una línea telefónica para que las víctimas puedan hacer sus denuncias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afirmamos fehacientemente que la violencia en obstetricia es una categoría más de violencia de género y, en consecuencia, una violación de derechos humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>&#8220;Programa de Capacitación sobre Violencia Obstétrica&#8221;</strong> tendrá como destinatario al personal sanitario vinculado al complejo materno-infantil y será abierto y gratuito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A su vez, en la ordenanza figura que deberá notificarse del programa a los centros de salud privados, buscando que asistan al mismo para garantizar las buenas prácticas que allí se promueven.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tiempo de actuar es ahora. Cada año suceden aproximadamente seis mil partos en la maternidad municipal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con este proyecto podemos hacer que la sociedad renazca un poco más humana en cada uno de ellos. Podremos informar y concientizar para, así, entre todos respetar los derechos ajenos y exigir que se cumplan los propios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como dijo el reconocido médico obstetra francés Michel Odent &#8220;para cambiar el mundo es necesario cambiar la forma de nacer&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><sup>(*) &#8211; Directora de Relaciones Institucionales de AySA y concejal por el Frente Todos de Tigre.</sup></p>



<figure class="wp-block-image"><img src="https://pbs.twimg.com/profile_images/1148624024450281474/6QiZwe5j.jpg" alt="Mayra Mariani (@MayraMariani) | Twitter"/></figure>

Para cambiar el mundo es necesario cambiar la forma de nacer

