Tres integrantes de una familia vinculada con una inmobiliaria de Nordelta fueron imputados en una causa que investiga presuntas estafas reiteradas y administración fraudulenta. El expediente reúne seis hechos, al menos cinco denunciantes y operaciones que superarían los US$119.000. Uno de los acusados también fue imputado por una presunta amenaza.
Una investigación judicial avanza sobre tres integrantes de una familia vinculada con Northaus Propiedades, una inmobiliaria con sede en Nordelta, por una serie de operaciones realizadas entre 2024 y mayo de 2026.
Según publicó Clarín, la causa está a cargo del fiscal general adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren, junto con su secretario Germán Pascuale, y comprende hasta el momento seis hechos denunciados.
La hipótesis que investigan sostiene que los acusados habrían utilizado vínculos personales, sociales y comerciales para captar personas interesadas en realizar supuestas inversiones inmobiliarias en dólares, con la promesa de recuperar posteriormente el capital junto con una rentabilidad.
De acuerdo con las denuncias, en algunos casos inicialmente se habrían realizado pagos parciales. Esas primeras devoluciones habrían generado confianza entre quienes entregaban el dinero y posibilitado nuevas inversiones.
Uno de los denunciantes aseguró haber entregado US$30.000 en el estacionamiento de un restaurante de Nordelta. Otra persona declaró que aportó US$15.000 en las oficinas de la inmobiliaria bajo la expectativa de recibir posteriormente US$22.000.
Otro de los casos involucra a un hombre que conocía a la familia porque sus hijos concurrían al mismo colegio. Según su denuncia, inicialmente entregó US$15.000 y, después de recibir algunos pagos, decidió aportar otros US$30.000. Su reclamo ascendería a casi US$56.000 entre el capital entregado y los intereses prometidos.
La causa incluye además un episodio relacionado con una vivienda de Nordelta que había sido entregada a la inmobiliaria para su alquiler. Según la denuncia, durante un período la propietaria recibió como respuesta que el inmueble continuaba desocupado porque no aparecían interesados.
La mujer comenzó a sospechar al detectar un incremento en el consumo eléctrico de la propiedad. Posteriormente habría descubierto que un hombre llevaba aproximadamente tres meses viviendo allí y que habría realizado pagos en dólares por la ocupación.
Los investigadores analizan ese episodio como una posible administración fraudulenta, ante la sospecha de que la situación habría sido ocultada a la propietaria.
Uno de los imputados, Guillermo Vrsalovic, enfrenta además una acusación por una presunta amenaza contra uno de los denunciantes. Según la denuncia citada por Clarín, el episodio se habría producido cuando el damnificado reclamaba el pago de una deuda relacionada con una de las inversiones investigadas.
Como parte de la investigación, el 7 de agosto se realizaron allanamientos en el domicilio de la familia y en la sede de Northaus Propiedades, ambos en Nordelta.
Durante los procedimientos fueron secuestrados teléfonos celulares, aunque, según la información publicada, no se encontró dinero ni documentación relacionada con las operaciones denunciadas.
Los investigadores cuentan además con declaraciones testimoniales, contratos, correos electrónicos y conversaciones mantenidas a través de WhatsApp aportadas por los denunciantes.
Otro elemento mencionado en las denuncias es la imagen de solvencia económica que los integrantes de la familia proyectaban en redes sociales, donde publicaban viajes, vehículos y fotografías junto a personalidades del espectáculo, el deporte y el ámbito empresarial. La aparición de esas personas en las imágenes no implica que hayan participado ni que tuvieran conocimiento de las operaciones investigadas.
La causa continúa abierta y busca determinar qué ocurrió con el dinero y si existen otros posibles damnificados por maniobras similares.
Los involucrados se encuentran imputados y las acusaciones deberán ser determinadas en el marco del proceso judicial.



